Clásico: limpio, de líneas puras. Figura equilibrada y colores armoniosos. Mujer conservadora.
Romántico: inspirado en el hippie chic; géneros livianos, bordados y estampas de colores tenues.
Mujer femenina.
Dramático: colores oscuros, cortes geométricos y ojos protagonistas.
Mujer misteriosa.
Natural: aire juvenil, prendas desestructuradas, géneros livianos y colores neutros.
Mujer sencilla.
Glamoroso: transparencias, escotes profundos, brillos y prendas al cuerpo.
Mujer sensual.
Ecléctico: todos los estilos en uno; no respetan formalidades, mezclan colores, texturas y estampas.
Mujer espontánea.

